CÓMO CRONICARON DESDE MOSCÚ: el diario Russia Today tituló “se desmontaron las mentiras contra Cristina Fernández de Kirchner”

La centralidad en la política la tiene Cristina Kirchner. Ayer dio lección total sobre su alegato de defensa: "Si yo soy la jefa de una asociación ílicita, el fiscal Luciani no es fiscal, porque yo firmé su nombramiento". A la yugular. Eso pone más nerviosos a los esbirros de la embajada norteamericana. (Foto: Archivo de EL SOL ABC).

MOSCÚ, Rusia (Especial para EL SOL ABC-Por Cecilia González-RT). La vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, lanzó fuertes críticas a los fiscales que pidieron una pena de 12 años de prisión en su contra al declarar este viernes, por última vez, en el juicio en el que está acusada de presunta corrupción y en el que se refirió al atentado que sufrió el pasado 1 de septiembre.

“Se desmontaron las increíbles mentiras que desarrollaron los fiscales, además quedaron a la luz del día las arbitrariedades que se han cometido en este juicio”, afirmó la ex presidenta en una jornada de alta expectativa política en la que participó de los alegatos de su defensa.

Fernández de Kirchner felicitó a sus abogados Carlos Beraldi y Ari Llernovoy, quienes a lo largo de esta semana expusieron ante el tribunal pruebas que contradicen las acusaciones que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola realizaron el mes pasado durante nueve audiencias.

“No se puede creer cómo han llevado este juicio adelante”, afirmó la vicepresidenta al pedirle a los jueces que se incorporen todas las pruebas documentales y periciales que demuestran “las mentiras” de la Fiscalía.

Hace un mes, Luciani y Mola pidieron, además, que se inhabilite de manera perpetua a Fernández de Kirchner para ocupar cargos públicos y se decomisen sus bienes.

 

Mediante zoom

La vicepresidenta, quien declaró vía remota desde su despacho en el Senado, citó varios ejemplos de las pruebas que presentaron sus abogados y que contradicen las acusaciones, como una supuesta reunión de ella con el empresario Lázaro Báez que, en realidad, nunca existió.

También recordó la anomalía que representa el hecho de que el fiscal Luciani y el juez Rodrigo Giménez Uriburu, quien forma parte del tribunal que la juzga, hayan participado en torneos de futbol en una propiedad del ex presidente Mauricio Macri.

En el caso específico de Luciani, denunció que su alegato fue “una intervención artística grandilocuente” e “histriónico” que sólo expuso “mentiras, calumnias y difamaciones”.

Hace un mes, Luciani y Mola pidieron, además, que se inhabilite de manera perpetua a Fernández de Kirchner para ocupar cargos públicos y se decomisen sus bienes.

 

El atentado

La Vicepresidenta subrayó la incongruencia que entrañan las imputaciones en su contra, ya que los fiscales aseguran que sus dos gobiernos y el que encabezó su fallecido esposo y antecesor, Néstor Kirchner, fueron tres “asociaciones ilícitas” creadas para otorgar un puñado de contratos de obra pública a un solo empresario.

“La acusación raya en el ridículo, ¿militamos toda la vida para 51 obras viales?”, cuestionó al recordar décadas de carrera política, tanto de ella como de Néstor Kirchner.

La “asociación ilícita” no tiene pies ni cabeza, insistió, ya que, de haber existido, se tendrían que anular todas las medidas de Gobierno tomadas entre 2003 y 2015, entre ellas, el propio nombramiento del fiscal Luciani, ya que fue firmado por ella misma, que es la principal acusada.

“Esto complica a un país, lo torna poco serio, al borde del ridículo”, explicó.

Fernández de Kirchner también aludió al intento de magnicidio del que fue víctima el pasado 1º de septiembre. “Yo creía que este juicio era para estigmatizarme, proscribirme, difamarme, calumniarme, pero, después del 1 de septiembre, entendí que desde el ámbito judicial se da licencia social para que cualquiera pueda pensar y hacer cualquier cosa”, acusó.

Enumeró entonces las pedradas a su despacho y los carteles anónimos que aparecieron en las calles de Buenos Aires en los que se le calificaba como “asesina”. Todo ello antecedió el atentado por el que ya hay cuatro detenidos.

En ese sentido, la Vicepresidenta consideró que nadie puede pensar en serio que esa banda actuó sola, ya que todavía se debe descubrir a los autores intelectuales.

Pruebas contundentes que algunos esbirros de la embajada norteamericana en el país todavía “no creen o no quieren ver”. (Twitter).

 

Al relacionar el juicio con el intento de magnicidio, citó las conversaciones que intercambiaron dos de los acusados y en la que celebraron que los fiscales pidieran que ella vaya 12 años a  prisión.

“Es generar un clima, porque no eran tres toneladas de pruebas, como dijeron los fiscales, lo que sí hay son 30 toneladas de tapas de Clarín, La Nación y alguna otra revista semanal en donde se va estigmatizando a otra persona que no por casualidad es mujer”, dijo en referencia a la prensa opositora, que hace 14 años comenzó a ejercer un “periodismo de guerra” contra el kirchnerismo.

 

Cronología

El juicio comenzó en mayo de 2019 y es el desenlace de la llamada ‘Causa Vialidad’, que se bautizó así porque se originó en una auditoría realizada por la Dirección Nacional de Vialidad en 2016, ya bajo el gobierno de Macri, para investigar la adjudicación de millonarias obras públicas en la provincia de Santa Cruz, que fue gobernada por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner de 1991 a 2003. (NdR: se debe aclarar que lo que se investigó es la obra pública generada luego cuando Néstor Kirchner fuera presidente de la Nación por un período y luego su esposa, la Dra. Cristina Kirchner, por otros dos períodos).

La tesis de la Fiscalía es que, a partir de 2003, cuando Kirchner asumió la presidencia, tanto él como su esposa y sucesora encabezaron una asociación ilícita que benefició con millonarios contratos de obras públicas viales al empresario santacruceño Lázaro Báez.

Como quedó probado con documentación constante y sonante, el Dr. Beraldi en su alegato de defensa hizo caer todas las mentirosas acusaciones de “la sociedad entre los Kirchner y Lázaro Báez, pero además de que la obra que tuvo el referido empresario se la otorgó la Nación, cuando fue la Provincia de Santa Cruz –por el régimen federal de gobierno que existe–, bajo cuyo control y pagos se rige el sistema administrativo de la Argentina”.

Así que en ningún momento la entonces Presidenta hubo movido un lápiz para firmar u ordenar una obra para Lázaro Báez, como tratan de instalar los medios y periodistas afines a los ordenamientos de EE.UU., Gran Bretaña e Israel, según se constató en el alegato del Dr. Beraldi.